San Lucas, Evangelista
(18 de oct) (Id=692)
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Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz, que
trae buenas noticias, que anuncia
Quam
Oración Colecta
Oremos:
Señor, tú que elegiste a san Lucas para revelar al mundo, mediante su
predicación y su Evangelio, el misterio de tu predilección por los pobres; haz
que todos los que hemos recibido de ti la gracia de conocerte, unidos por un
profundo espíritu de fraternidad, demos al mundo testimonio claro de tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Sólo Lucas está conmigo
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo
4, 9-17a
Querido hermano: Haz lo posible por venir a verme cuanto antes, pues Dimas me
ha abandonado prefiriendo las cosas de este mundo y se ha ido a Tesalónica; Crescencio se ha ido a Galacia;
Tito, a Dalmacia. El único que me acompaña es Lucas.
Trae a Marcos contigo, pues me ayuda en mis tareas. A Tíquico
lo envié a Efeso. Cuando vengas, tráeme el abrigo que
dejé en Tróade en casa de Carpo, y también los
libros, especialmente los pergaminos. Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho
daño; el Señor le dará su merecido. Cuídate de él, pues se ha opuesto
tenazmente a nuestra predicación.
La primera vez que me defendí en el tribunal, nadie me ayudó y todos me
abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado y me
dio fuerzas para proclamar claramente el mensaje de salvación, de modo que lo
oyeran todos los paganos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Sal 144, 10-11.12-13ab.17-18
Tus amigos, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Que todas tus criaturas te den gracias,
Señor; que te bendigan tus fieles; que proclamen la gloria de tu reinado, que
hablen de tus hazañas.
Tus amigos, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Explicando tus hazañas a los hombres, la
gloria y majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno
va de edad en edad.
Tus amigos, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente.
Tus amigos, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.
Sancti tui, Dómine, notam fáciant glóriam
regni tui.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Soy yo quien los he elegido; y los he destinado para que vayan y den fruto, y
su fruto dure, dice el Señor.
Ego vos elégi de mundo
ut eátis et fructum afferátis, et fructus vester máneat, dícit Dóminus.
Aleluya.
La mies es abundante y los obreros son pocos
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
10, 1-12
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta
y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares
adonde pensaba ir. Y les decía:
"La mies es abundante y los obreros pocos: Rueguen, pues, al dueño que
mande obreros a su cosecha. ¡Pónganse en camino! Miren que los mando como
corderos en medio de lobos. No lleven bolsa, ni morral, ni sandalias; y no se
detengan a saludar a nadie por el camino.
Cuando entren en una casa, digan primero: Paz a a
esta casa. Y si allí hay gente de paz,
descansará sobre ellos su paz; si no, volverá a ustedes. Quédense en esa casa,
coman y beban de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No anden
cambiando de casa.
Si entran en un pueblo y los reciben bien, coman lo que les pongan, curen a los
enfermos que haya, y digan: Está cerca de ustedes el Reino de Dios.
Pero si entran en un pueblo y no los reciben bien, salgan a la plaza y digan:
Hasta el polvo de su pueblo que se nos ha pegado a los pies, lo sacudimos sobre
ustedes en señal de protesta. Pero sepan de todas formas que está llegando el
Reino de Dios.
Les digo que el día del juicio será más tolerable para Sodoma
que para ese pueblo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Celebrante:
Imploremos, hermanos y hermanas, la misericordia del Señor en este día en que
el bienaventurado san Lucas, siguiendo el ejemplo de su Maestro, derramó su
sangre para dar testimonio de la verdad, y pidámosle por las necesidades de
todos los seres humanos.
(Respondemos a cada petición: Escúchanos Señor).
Para que la Iglesia, fiel a las enseñanzas
de los apóstoles, sea en el mundo sacramento visible de la presencia invisible
de su Señor, roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.
Para que Dios transforme nuestro mundo y
haga surgir el cielo nuevo y la tierra nueva que anunciaron los apóstoles de
Jesucristo, roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.
Para que la luz de la fe dé ánimo a los que
sufren, y la esperanza del reino anunciado por los apóstoles alivie el
sufrimiento de los que lloran, roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.
Para que a nosotros, reunidos hoy para
celebrar la fiesta de san Lucas, nos conceda docilidad hacia los obispos de la
Iglesia, que ocupan hoy el lugar de los apóstoles, roguemos al Señor.
Escúchanos Señor.
Celebrante:
Escucha, Señor, la oración de tu Iglesia, y a los que hemos recibido el anuncio
de la predicación apostólica, concédenos también el valor de proclamar con
nuestra propia vida la Palabra que ilumina y salva.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Purifica, Señor, nuestros corazones, a fin de que
el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Lucas, evangelista,
nos obtenga la salud del espíritu y la salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Los apóstoles, cimientos de la Iglesia y testigos de Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber
y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque cimentaste tu Iglesia sobre la roca de los Apóstoles, para que ella
fuera en el mundo signo permanente de tu santidad y anunciara a los hombres tu
mensaje de salvación.
Por eso,
con todos los ángeles y llenos de profunda devoción, te alabamos ahora y
siempre diciendo:
[Misa]
El Señor envió a sus discípulos a
anunciar por todas partes la llegada del Reino de Dios.
Misit Dóminus discípulos, qui nuntiárent civitátibus: Apropinquávit in vos
regnum Dei.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Que esta sagrada comunión aumente, Señor, en nosotros el amor a Cristo y nos
haga permanecer fieles al Evangelio, predicado y trasmitido por san Lucas.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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